"El atraco perfecto que reinventó el cine negro para siempre"

La jungla de asfalto (1950), dirigida por John Huston, es una de las obras capitales del cine negro y un título que cambió para siempre la forma de entender el thriller criminal. Considerada por muchos especialistas como el arquetipo definitivo de las películas de atracos, su atmósfera sombría, su guion preciso y su crudo retrato del crimen profesional marcan un antes y un después en la historia del género. La cinta sigue siendo hoy un referente ineludible para directores modernos, desde Kubrick hasta Tarantino.

La película destaca por su aproximación realista a los bajos fondos de una ciudad sin nombre, dominada por la corrupción, la ambición y la miseria moral. Huston, fiel a su estilo, construye personajes complejos, frágiles y profundamente humanos, cuyas motivaciones se entrecruzan en un equilibrio trágico. El espectador no solo observa un robo cuidadosamente planificado, sino también la caída inevitable de cada uno de sus protagonistas.

Además, La jungla de asfalto es una cápsula del tiempo perfecta: un retrato de la posguerra estadounidense, del nacimiento de nuevas tensiones urbanas y del ocaso del cine negro clásico. Su influencia llega hasta la actualidad, y su vigencia es incontestable.