Estrenada el 13 de octubre de 1950 (estreno mundial en Nueva York), Eva al desnudo (título original, All About Eve) nos mete entre bambalinas del Broadway siguiendo a la gran estrella Margo Channing (Bette Davis), diva magnética y temperamental que vive entre el aplauso, la presión del éxito y el miedo silencioso a que el tiempo pase factura. A su lado están su leal asistente Birdie Coonan (Thelma Ritter) y su pareja, el director Bill Sampson (Gary Merrill), mientras el influyente crítico Addison DeWitt (George Sanders) observa ese mundo con una ironía afilada.
Tras una función, Karen Richards (Celeste Holm), amiga íntima de Margo y esposa del dramaturgo Lloyd Richards (Hugh Marlowe), presenta a una admiradora aparentemente tímida y devota: Eve Harrington (Anne Baxter). Eve se abre paso con paciencia, encanto y una historia personal que despierta compasión, hasta convertirse en presencia habitual en el entorno de la actriz, aprendiendo cada gesto, cada rutina y cada debilidad del ecosistema teatral.
A medida que la temporada avanza, la cercanía de Eve empieza a tensar el equilibrio del grupo: lo que parecía gratitud se transforma en ambición, y la línea entre admiración y competencia se vuelve cada vez más inquietante. Sin revelar giros clave, la película construye un duelo psicológico de miradas, reputaciones y poder —con el teatro como campo de batalla— que retrata cómo se fabrica una estrella… y cómo puede desmoronarse otra.
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