«Un retrato hipnótico sobre obsesión, deseo y muerte que redefinió el noir clásico de Hollywood»

Estrenada en 1944, Laura es una de las películas más influyentes y sofisticadas del cine negro clásico. Dirigida por Otto Preminger, la cinta se convirtió en un fenómeno crítico y popular gracias a su elegante puesta en escena, su atmósfera envolvente y un misterio que va mucho más allá de un simple asesinato. Desde su estreno, ha sido considerada una obra esencial del Hollywood de los años cuarenta.

En un momento en que el cine estadounidense exploraba los claroscuros de la psicología humana, Laura destacó por su sutileza y profundidad emocional. No se limita a contar un crimen, sino que disecciona la obsesión masculina, la idealización femenina y la frontera difusa entre el amor y la posesión. Su influencia se extiende hasta el cine contemporáneo, convirtiéndola en un título imprescindible para cualquier amante del cine clásico.

Sinopsis

En el Nueva York de los años 40, el detective Mark McPherson investiga el brutal asesinato de Laura Hunt, una joven publicista admirada en los círculos de la alta sociedad. A partir de un retrato que preside el apartamento de la víctima, McPherson reconstruye su vida a través de quienes la rodeaban: el mordaz columnista Waldo Lydecker, mentor y amigo posesivo; el apuesto Shelby Carpenter, su prometido; y Ann Treadwell, una mujer influyente con demasiadas conexiones. Cada testimonio revela una Laura distinta, y cada sospechoso parece tener un motivo oculto.

Mientras el caso se complica, la investigación se vuelve cada vez más psicológica: McPherson no solo persigue pistas, sino también una imagen idealizada de Laura que crece con cada detalle que descubre. Entre coartadas frágiles, celos, ambición y mentiras cuidadosamente sostenidas, el detective se adentra en un juego de apariencias donde nada es exactamente lo que parece, y la verdad amenaza con derrumbar el mundo elegante que la rodeaba.