Esplendor en la hierba sitúa su historia en la Kansas de finales de los años veinte, donde Wilma Dean “Deanie” Loomis (Natalie Wood) y Bud Stamper (Warren Beatty) viven un romance adolescente tan intenso como difícil: se quieren, se desean y, al mismo tiempo, temen cruzar los límites que su entorno considera “aceptables”.

La relación se tensiona cuando las expectativas familiares y sociales convierten lo íntimo en un campo de batalla: Ace Stamper (Pat Hingle) empuja a su hijo hacia un futuro “perfecto” y competitivo, mientras Frieda Loomis (Audrey Christie) vigila la reputación de su hija como si fuera un destino escrito. Entre el deseo y la culpa, la pareja intenta sostener lo que siente sin traicionarse a sí misma ni desafiar abiertamente a quienes mandan en sus vidas.

En paralelo, el mundo adulto que les rodea les ofrece modelos contradictorios —y a veces crueles— de lo que significa “crecer”: la experiencia de Virginia “Ginny” Stamper (Barbara Loden) funciona como espejo incómodo de lo que la comunidad castiga y de lo que la familia intenta ocultar. A medida que el amor se ve forzado a adaptarse a normas rígidas, la historia avanza como un retrato de iniciación donde el precio de encajar puede ser tan alto como el de rebelarse.