Estrenada el 27 de febrero de 1967 (premiere en Londres), La mujer indomable (The Taming of the Shrew) nos lleva a Padua, donde el noble Baptista Minola (Michael Hordern) intenta casar a sus dos hijas: la temida y de lengua afilada Katherina “Kate” (Elizabeth Taylor) y la deseada Bianca (Natasha Pyne). La condición del padre es clara: Bianca no podrá casarse hasta que alguien acepte primero a Kate, y esa norma convierte el amor —y el interés— en un juego de estrategia social.
En ese tablero irrumpe Petruchio (Richard Burton), un caballero que llega con la determinación de encontrar una esposa con buena dote y no se amilana ante la fama de Kate. El cortejo entre ambos prende como yesca: lo que empieza como un enfrentamiento de caracteres se transforma en una comedia de choque frontal, con orgullo, provocaciones y una atracción tan intensa como conflictiva, mientras Padua observa cada movimiento con morbo y risa.
Al mismo tiempo, el enamorado Lucentio (Michael York) se ingenia para acercarse a Bianca, compitiendo con otros pretendientes como Hortensio (Alfred Lynch) en una cadena de planes, disfraces y malentendidos típicamente shakesperianos. Sin revelar su desenlace, la película se disfruta como una carrera de ingenio y temperamento: una guerra romántica de alta energía donde el “domar” no es un destino contado de antemano, sino un pulso constante entre deseo, poder y apariencia.
7'1
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