Estrenada en 1942, El cuarto mandamiento (The Magnificent Ambersons) es una de las obras más personales y amargas de Orson Welles, y al mismo tiempo uno de los grandes dramas familiares de la historia del cine. Basada en la novela de Booth Tarkington, la película retrata el declive de una familia acomodada del Medio Oeste estadounidense frente al avance imparable del progreso industrial y los cambios sociales de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Lejos del fulgor revolucionario de Ciudadano Kane, Welles construyó aquí un relato más íntimo y melancólico, dominado por la nostalgia y la pérdida. El cuarto mandamiento no es solo la historia de una familia que cae en desgracia, sino una elegía sobre un mundo que desaparece, narrada con una puesta en escena audaz, movimientos de cámara virtuosos y una profunda carga emocional.
Datos técnicos
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Título original: The Magnificent Ambersons
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Título en español: El cuarto mandamiento
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Año: 1942
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Fecha de estreno: 10 de julio de 1942 (Estados Unidos)
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Dirección: Orson Welles
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Producción: Orson Welles
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Guion: Orson Welles, basado en la novela de Booth Tarkington
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Fotografía: Stanley Cortez (blanco y negro)
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Música: Bernard Herrmann
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Montaje: Robert Wise (versión final supervisada por RKO)
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Duración: 88 minutos (versión estrenada)
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País: Estados Unidos
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Género: Drama / Cine clásico
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Reparto principal:
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Joseph Cotten (Eugene Morgan)
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Anne Baxter (Isabel Amberson Minafer)
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Dolores Costello (Lucy Morgan)
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Agnes Moorehead (tía Fanny Minafer)
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Tim Holt (George Minafer)
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Este equipo artístico y técnico de primer nivel fue decisivo para dotar a la película de una personalidad visual y narrativa única.
Trama
La historia comienza en la época dorada de los Amberson, una de las familias más ricas y respetadas de su ciudad. Isabel Amberson se casa con Wilbur Minafer, pese a haber renunciado al amor de su vida, Eugene Morgan. Años después, Eugene regresa convertido en un exitoso inventor, cuando el mundo ya está cambiando irremediablemente.
El foco del relato se desplaza progresivamente hacia George Minafer, el hijo de Isabel, un joven arrogante y egoísta que encarna los valores caducos de la vieja aristocracia. Su desprecio hacia Eugene y su incapacidad para adaptarse a los nuevos tiempos provocan tensiones que acabarán afectando a toda la familia.
A medida que el automóvil y la industrialización transforman la ciudad, los Amberson ven cómo su fortuna y su prestigio se desmoronan. La película avanza como una tragedia anunciada, donde el orgullo, las decisiones erróneas y la resistencia al cambio conducen a un desenlace marcado por la soledad y el arrepentimiento.
Producción y rodaje
Tras el éxito artístico de Ciudadano Kane, RKO otorgó a Orson Welles una notable libertad creativa para su siguiente proyecto. El rodaje de El cuarto mandamiento se caracterizó por una ambición visual extraordinaria, con largos planos secuencia, elaborados travellings y un uso expresivo de la profundidad de campo.
Welles cuidó minuciosamente la ambientación, recreando varias décadas de la vida estadounidense mediante decorados detallados, vestuario preciso y una planificación que enfatiza el paso del tiempo. El director utilizó sombras y espacios amplios para subrayar el aislamiento progresivo de los personajes, especialmente en las escenas finales.
Sin embargo, el proceso de posproducción fue problemático. Mientras Welles se encontraba en Sudamérica rodando un proyecto documental, el estudio reorganizó el montaje tras unas proyecciones de prueba negativas. Se eliminaron más de cuarenta minutos del metraje original y se rodó un final alternativo, suavizando el tono trágico concebido por el director.
Anécdotas y curiosidades
Uno de los aspectos más comentados de la película es la pérdida del montaje original de Orson Welles, considerado por muchos historiadores como uno de los grandes “films perdidos” del cine clásico. El material eliminado fue destruido, impidiendo cualquier reconstrucción fiel de la visión original del autor.
La interpretación de Agnes Moorehead como la tía Fanny es uno de los elementos más celebrados del film. Su progresivo deterioro emocional, plasmado con una intensidad poco habitual para la época, se ha convertido en un referente de la actuación dramática en el cine clásico.
La narración en voz en off de Orson Welles aporta un tono literario y elegíaco que refuerza la sensación de recuerdo y fatalismo. Esta técnica, utilizada de forma magistral, conecta directamente con la estructura novelística de la obra original de Booth Tarkington.
Premios y reconocimientos
El cuarto mandamiento recibió cuatro nominaciones a los Premios Oscar: Mejor Película, Mejor Actor Secundario (Joseph Cotten), Mejor Actriz Secundaria (Agnes Moorehead) y Mejor Fotografía. Aunque no ganó ningún galardón, su prestigio crítico ha crecido de forma constante con el paso de los años.
La película es hoy considerada una de las obras maestras de Orson Welles y un pilar fundamental del cine estadounidense de los años cuarenta. Numerosos críticos la sitúan al mismo nivel que Ciudadano Kane en cuanto a ambición artística y profundidad temática.
Instituciones cinematográficas y ciclos de cine clásico la programan regularmente como ejemplo del conflicto entre creación autoral y sistema de estudios, lo que ha reforzado su estatus mítico dentro de la historia del cine.
Conclusión
El cuarto mandamiento (1942) es una obra profundamente trágica y moderna, que reflexiona sobre el paso del tiempo, la caída de los viejos privilegios y el precio de aferrarse al pasado. Su estilo visual, su densidad emocional y su mirada crítica sobre el progreso la convierten en una experiencia cinematográfica inolvidable.
¿Por qué hay que verla hoy?
Porque sigue siendo una de las radiografías más lúcidas sobre la decadencia y la incapacidad de adaptación al cambio. Además, puedes ver El cuarto mandamiento gratis online en nuestra web de cine clásico, una oportunidad única para redescubrir una de las grandes joyas del Hollywood dorado dirigida por Orson Welles.
7'6
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