"Un Elvis de gira, joyas, enredos y ritmo europeo"

Cuando se estrenó Doble problema en 1967, Elvis Presley ya era una leyenda viva del entretenimiento. En plena madurez artística y comercial, Hollywood seguía explotando su carisma natural, su voz inconfundible y su magnetismo en pantalla. Esta película, mezcla de comedia ligera, música y enredos criminales, se convirtió en uno de los títulos más peculiares de su filmografía tardía, un reflejo del espíritu lúdico y despreocupado de sus últimas aventuras cinematográficas.

En Doble problema, Elvis encarna a un cantante estadounidense envuelto en un laberinto de equívocos sentimentales y criminales durante una gira por Europa. El film mantiene ese tono desenfadado que caracterizaba muchas de sus producciones, pero añade un plus: intriga con joyas robadas, persecuciones divertidas y personajes excéntricos. Es una propuesta que cumple con creces el objetivo principal de su época: ofrecer al público un rato de puro entretenimiento.