En el episodio 2 de la primera temporada de El juego del calamar, los supervivientes deben decidir mediante una votación si quieren continuar participando en los juegos o regresar a sus vidas. Muchos vuelven al exterior, pero la dureza de sus problemas personales y económicos hace que algunos comiencen a plantearse si el peligro de la competición es realmente peor que su realidad cotidiana.