«Una mezcla vertiginosa de gags, música y carrera final para salvar una clínica»
En 1937, los hermanos Marx regresaron a la gran pantalla con Un día en las carreras, una de sus comedias más celebradas y técnicamente más ambiciosas. Esta película llevó su humor absurdo, sus juegos de palabras y su caos perfectamente coreografiado al mundo de los sanatorios y las carreras de caballos, logrando una explosiva combinación de sátira, música y ritmo acelerado.
Para una web de cine clásico como la nuestra, la cinta es una pieza esencial del periodo dorado de MGM y un imprescindible del humor estadounidense.
Trama
Judy Standish dirige un sanatorio que atraviesa graves problemas económicos. Su única esperanza es convencer a la adinerada Mrs. Emily Upjohn de que siga apoyando el lugar, lo cual depende de contratar al reputado Dr. Hugo Z. Hackenbush… quien en realidad es un veterinario que se hace pasar por médico. Mientras tanto, un poderoso magnate pretende arrasar con el sanatorio y quedarse con el terreno para ampliar su negocio.
Gil Stewart, enamorado de Judy, compra un caballo aparentemente inútil llamado Hi-Hat con la esperanza de ganar una carrera y salvar la clínica. Tony y Stuffy, los inseparables aliados cómicos, se suman a Hackenbush en una sucesión de gags, estafas, confusiones y números musicales que culminan en una carrera final tan caótica como memorable.
7'5
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