«De la novela de Dorothy B. Hughes al clásico de Universal: una rareza del cine negro ambientada en las fiestas de Santa Fe»
A finales de los cuarenta, cuando el cine negro dominaba la cartelera con ciudades nocturnas, despachos llenos de humo y detectives cínicos, Persecución en la noche cambió el mapa: llevó el noir a un pueblo del suroeste estadounidense en plena fiesta popular. Robert Montgomery, estrella y director, filmó un thriller áspero y crepuscular en el que la culpa de posguerra y la corrupción se dan la mano.
Basada en la novela homónima de Dorothy B. Hughes, la cinta combina venganza, choque cultural y un lirismo sombrío que debe tanto a la puesta en escena como a su fotografía en alto contraste. La huida del héroe, su orgullo herido y la humanidad de los secundarios convierten esta película en un clásico especial dentro del género.
Trama
Lucky Gagin, veterano de la Segunda Guerra Mundial, llega a la localidad fronteriza de San Pablo para ajustar cuentas con Frank Hugo, un mafioso implicado en la muerte de su mejor amigo. Con un cheque incriminatorio oculto en una consigna y el FBI pisándole los talones, Gagin planea un chantaje que pronto se complica.
En el camino se cruzan Pila, una joven indígena que le ofrece protección, y Pancho, el entrañable encargado de un carrusel. Entre callejones, cantinas y la vorágine de la fiesta, la violencia estalla y la frontera entre justicia y venganza se vuelve difusa, empujando a Gagin a perseguir —o a ser perseguido— en un ciclo de culpa y redención.
Producción y rodaje
Aunque la acción se sitúa en un pueblo ficticio de Nuevo México, parte del film se rodó en localizaciones reales de Santa Fe —incluido el histórico La Fonda Hotel—, y el pueblo de San Pablo se concibió como un compuesto de zonas hispanas de Santa Fe, Albuquerque y Taos. La producción incluso trasladó a los estudios el carrusel histórico “Tío Vivo” (Taos, 1882), pieza clave para el título y la iconografía del film. La ambientación incorpora las Fiestas de Santa Fe y la quema de Zozobra, anclando el noir en un paisaje no urbano poco habitual en el género.
En los archivos de la censura de la época (PCA/Breen Office) constan reservas por el alto consumo de alcohol que muestra la historia, y hasta se documenta que en Reino Unido se omitió el crédito de Ben Hecht por polémicas declaraciones políticas, una muestra de las tensiones del momento.
Anécdotas y curiosidades
- Thomas Gomez obtuvo por este papel una nominación al Oscar a Mejor Actor de Reparto (1948) y es citado como el primer actor hispano-estadounidense en lograr una candidatura interpretativa.
- El carrusel “Tío Vivo” fue alquilado y enviado desde Taos a los estudios de Universal, donde se reconstruyó para el rodaje.
- La película tuvo una versión radiofónica en “Lux Radio Theatre” (1947) con Montgomery, Hendrix y Gomez repitiendo sus roles; años después se adaptó en TV como The Hanged Man (1964), dirigida por Don Siegel.
- La atmósfera no urbana y el subtexto de desencanto de posguerra colocan el film en el selecto grupo de “noirs rurales” de la época.
Premios y reconocimientos
- Premios de la Academia (1948): Nominación a Mejor Actor de Reparto (Thomas Gomez).
- Revalorización crítica y preservación: La película fue restaurada y editada por The Criterion Collection (spine #750) con extras de historiadores del noir y ensayo de Michael Almereyda, consolidando su estatus de clásico redescubierto.
Conclusión
Persecución en la noche es un noir singular: mantiene la dureza moral del género y, a la vez, respira polvo de carretera, fiesta popular y frontera. La dirección seca de Robert Montgomery, la fotografía expresiva de Russell Metty y el carisma cálido de Thomas Gomez levantan un thriller de ritmo tenso y humanidad inesperada.
Motivo para verla hoy
Porque es un noir distinto y esencial: una historia de venganza y redención que saca al género de la ciudad para sumergirlo en la mística del suroeste, con un reparto en estado de gracia y una identidad visual imposible de olvidar.
7'2
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