«William Wyler dirige a Gregory Peck en una epopeya clásica donde el paisaje es tan importante como el conflicto humano»

Estrenada en 1958, Horizontes de grandeza (The Big Country) es una de las grandes superproducciones del western clásico estadounidense y, al mismo tiempo, una de las más atípicas. Dirigida por William Wyler, cineasta conocido por su rigor dramático y su elegancia narrativa, la película utiliza el paisaje abierto del Oeste para reflexionar sobre el orgullo masculino, la violencia heredada y la dificultad de romper con tradiciones profundamente arraigadas.

Lejos de glorificar el duelo fácil o la ley del más fuerte, el film propone una mirada más madura y crítica sobre el western, apoyándose en un reparto excepcional y en una puesta en escena de enorme fuerza visual. Con el paso de las décadas, Horizontes de grandeza se ha consolidado como un título imprescindible del cine clásico, tanto por su ambición estética como por la profundidad de sus temas.