Introducción

Estrenada en 1927, Metrópolis no es solo una película: es un hito cultural que marcó un antes y un después en la historia del cine. Dirigida por Fritz Lang, esta superproducción alemana redefinió el lenguaje visual del séptimo arte y sentó las bases de la ciencia ficción cinematográfica moderna. Su poderosa imaginería, su ambición temática y su escala nunca vista la convirtieron desde su estreno en una obra adelantada a su tiempo.

Ambientada en una gigantesca ciudad futurista dividida entre una élite dominante y una clase obrera oprimida, Metrópolis refleja las tensiones sociales, industriales y morales de la Europa de entreguerras. A casi un siglo de su estreno, la película conserva una fuerza sorprendente, no solo por su espectacularidad visual, sino por la vigencia de su mensaje sobre la desigualdad, la tecnología y el poder.


Datos técnicos de Metrópolis (1927)

  • Título original: Metropolis

  • Año de estreno: 1927

  • Fecha de estreno: 10 de enero de 1927 (Berlín)

  • País: Alemania

  • Director: Fritz Lang

  • Guion: Thea von Harbou

  • Productora: Universum Film AG (UFA)

  • Duración original: Aproximadamente 153 minutos (según la versión restaurada)

  • Género: Ciencia ficción / Cine mudo / Drama

  • Fotografía: Karl Freund, Günther Rittau

  • Música: Gottfried Huppertz

Reparto principal:

  • Brigitte Helm como Maria / el robot

  • Gustav Fröhlich como Freder Fredersen

  • Alfred Abel como Joh Fredersen

  • Rudolf Klein-Rogge como Rotwang

Estos datos reflejan la magnitud de una producción que aspiraba a ser el gran espectáculo cinematográfico de su tiempo, combinando talento técnico y artístico de primer nivel.


Trama

La historia se desarrolla en una gigantesca ciudad del futuro donde la sociedad está radicalmente dividida. En la superficie viven los dirigentes y las clases privilegiadas, rodeados de lujo, jardines y ocio constante, mientras que en las profundidades subterráneas los obreros trabajan sin descanso para mantener las máquinas que sostienen la ciudad. Freder, hijo del poderoso dirigente Joh Fredersen, vive ajeno a esta realidad hasta que conoce a Maria, una joven que predica la unión entre clases.

Impactado por las condiciones inhumanas en las que viven los trabajadores, Freder comienza un viaje de toma de conciencia social. Al mismo tiempo, el científico Rotwang crea un robot humanoide que adopta la apariencia de Maria, con la intención de manipular a las masas y provocar el caos. La falsa Maria incita a la violencia y la rebelión, mientras la auténtica intenta evitar la destrucción.

La película avanza hacia un clímax apocalíptico donde la ciudad corre el riesgo de autodestruirse. En ese punto, el mensaje central de la obra se revela con claridad: la necesidad de un mediador entre la mente que gobierna y las manos que trabajan, simbolizado por el corazón humano.


Producción y rodaje

Metrópolis fue una de las producciones más ambiciosas y costosas del cine mudo. La UFA puso a disposición de Fritz Lang recursos prácticamente ilimitados, con la intención de competir con las grandes superproducciones de Hollywood. Se construyeron gigantescos decorados, algunos de ellos de varios pisos de altura, que representaban la monumental ciudad futurista.

El rodaje fue extremadamente exigente. Miles de extras participaron en escenas multitudinarias, trabajando durante largas jornadas. Brigitte Helm, en particular, soportó condiciones muy duras durante las secuencias en las que su personaje era sometido a rituales mecánicos, lo que refleja el nivel de sacrificio físico exigido por Lang.

Técnicamente, la película innovó con el uso del llamado “proceso Schüfftan”, que permitió integrar actores reales con maquetas y fondos pintados, creando la ilusión de una ciudad gigantesca. Este avance fue crucial para lograr la escala visual que convirtió a Metrópolis en una referencia obligada.


Anécdotas y curiosidades

En su estreno original, Metrópolis fue un fracaso comercial. Su elevado coste y su duración excesiva llevaron a que la película fuera severamente recortada para su distribución internacional, lo que provocó durante décadas la circulación de versiones incompletas y confusas.

El diseño del robot femenino, conocido como Maschinenmensch, se convirtió en uno de los iconos más influyentes de la historia del cine. Su estética ha inspirado desde cómics y videoclips hasta películas contemporáneas de ciencia ficción, consolidando su estatus de símbolo cultural.

Durante años se creyó que gran parte del metraje original se había perdido para siempre. Sin embargo, diversos hallazgos y restauraciones permitieron recuperar escenas fundamentales, acercando la película a la visión original de Fritz Lang y revalorizándola ante nuevas generaciones.


Premios y reconocimientos

Aunque en su momento no fue premiada, Metrópolis ha recibido con el tiempo un reconocimiento casi unánime como una de las películas más importantes jamás realizadas. La crítica moderna la considera una obra fundacional del cine de ciencia ficción y del cine de autor.

La película ha sido incluida en numerosas listas de las mejores películas de la historia, tanto por su innovación técnica como por su ambición temática. Instituciones cinematográficas internacionales la estudian como ejemplo de cine visionario y de producción industrial avanzada.

Además, Metrópolis ha sido preservada como patrimonio cultural del cine mundial, garantizando su conservación para futuras generaciones y reafirmando su importancia histórica y artística.


Conclusión

Metrópolis (1927) sigue siendo una experiencia cinematográfica única. Su mezcla de espectáculo, reflexión social y creatividad visual demuestra que el cine mudo podía ser profundamente complejo y emocionalmente poderoso. Cada plano, cada decorado y cada gesto están cargados de significado.

¿Por qué hay que verla?

Porque es una película imprescindible para entender el cine moderno, la ciencia ficción y el lenguaje visual que aún hoy se utiliza. Metrópolis no solo se estudia: se disfruta, se admira y se redescubre en cada visionado.