Tom Conway

Tom Conway

Lugar de nacimiento: San Petersburgo (entonces Imperio ruso) Cumpleaños: 15 September 1904 Biografía:

Tom Conway (nombre real Thomas Charles Sanders) nació el 15 de septiembre de 1904 en San Petersburgo (entonces Imperio ruso; hoy Rusia) y murió el 22 de abril de 1967 en Culver City (California). Hermano mayor del también actor George Sanders, Conway desarrolló una carrera marcada por su elegancia distante, su dicción impecable y una presencia ideal para personajes de misterio: médicos, aventureros sofisticados, detectives y hombres con un pasado turbio. Aunque fue británico de adopción tras salir de Rusia siendo joven, su imagen pública quedó asociada al Hollywood de los años 40, donde su estilo encajó como un guante en el cine negro y el thriller psicológico.

Su etapa más popular llegó con la saga de “El Halcón”, donde asumió el personaje del detective tras aparecer en “El hermano del Halcón” (1942), y continuó en títulos como “El Halcón ataca” (1943). En esos años también se movió con soltura en el suspense de serie B, con ejemplos muy apreciados por los aficionados al noir como “Dos en la oscuridad” (1945). Paralelamente, participó en una película capital del periodo bélico, “La señora Miniver” (1942), lo que lo vincula indirectamente a uno de los grandes hitos dramáticos del Hollywood clásico, aunque su legado más recordado no vendría por el drama “prestigioso”, sino por la atmósfera, el misterio y la oscuridad moral.

Donde Tom Conway se volvió verdaderamente inolvidable fue en el ciclo de terror y sugestión producido por Val Lewton en la RKO, una cumbre del cine de atmósferas. Ahí firmó sus trabajos más influyentes: “La mujer pantera” (1942), “Yo anduve con un zombi” (1943) y “La séptima víctima” (1943), tres títulos esenciales del cine fantástico clásico que hoy se consideran referencia por su elegancia visual y su terror psicológico más insinuado que explícito. Años después amplió su registro con trabajos internacionales y de intriga, y puso voz como narrador en “Peter Pan” (1953). Si buscas una filmografía breve pero “de impacto”, esas películas —especialmente las tres de Lewton— son el núcleo que mejor define por qué Conway sigue siendo un nombre de culto entre amantes del cine clásico.