Shirley Eaton
Lugar de nacimiento: Edgware (Middlesex, Inglaterra) Cumpleaños: 12 January 1937 Biografía:Shirley Eaton nació el 12 de enero de 1937 en Edgware (Middlesex, Inglaterra). Actriz y cantante británica, fue un rostro muy popular del cine comercial del Reino Unido en los años cincuenta y sesenta, con una imagen a medio camino entre el glamour de revista y la soltura de la comedia. Aunque trabajó con continuidad en cine y televisión durante casi dos décadas, su figura quedó asociada para siempre al imaginario del gran espectáculo de los sesenta: sofisticación, peligro y un magnetismo muy “pop” antes incluso de que esa etiqueta existiera.
Su papel más célebre llegó con la saga Bond: interpretó a Jill Masterson en James Bond contra Goldfinger (1964), una aparición breve pero decisiva para la iconografía del personaje y para la memoria colectiva del cine popular. A partir de ahí consolidó una etapa internacional con títulos de aventuras y suspense donde su presencia aportaba elegancia y misterio, como Diez negritos (1965), una de las adaptaciones más conocidas de Agatha Christie (también conocida en algunos países como Los diez condenados), y La vuelta al mundo bajo el mar (1966), producción de aventura y ciencia ficción ambientada en una misión submarina. En esa misma línea de entretenimiento de serie B y exotismo propio de la época destacan El millón de ojos de Sumuru (1967) y su derivación temática La ciudad sin hombres (1969), además del policiaco-aventurero Fu Manchú y el beso de la muerte (1968).
A diferencia de otras estrellas contemporáneas que prolongaron su carrera durante décadas, Eaton se retiró relativamente pronto del cine (a finales de los sesenta), lo que contribuyó a reforzar su aura clásica: una filmografía concentrada, muy representativa de su tiempo y con al menos un papel “eterno” en la cultura popular. Su legado se apoya en esa mezcla tan del cine británico de posguerra: profesionalidad, carisma y una versatilidad que le permitía pasar de la comedia al thriller sin perder identidad. Hoy su nombre sigue siendo imprescindible cuando se repasa el Hollywood europeo de los sesenta y, sobre todo, la historia de las “chicas Bond” que definieron una era.