Noël Coward
Lugar de nacimiento: Teddington, Middlesex (Inglaterra, Reino Unido) Cumpleaños: Biografía:Noël Coward (Noël Peirce Coward) nació el 16 de diciembre de 1899 en Teddington, Middlesex (Inglaterra, Reino Unido). Figura poliédrica del cine clásico británico, fue mucho más que actor: destacó como dramaturgo, compositor y guionista, y su estilo —brillante, irónico y muy reconocible— influyó decisivamente en la comedia y el drama de entreguerras y posguerra. En pantalla, su presencia solía asociarse a personajes de agudeza social y elegancia mordaz; detrás de cámara, su prestigio se consolidó al trasladar al cine su pulso teatral, contribuyendo a definir un tono británico inconfundible en un periodo clave de la historia del cine.
Entre sus películas más importantes en español sobresale Sangre, sudor y lágrimas (título original: In Which We Serve, 1942), obra fundamental del cine británico de guerra en la que Coward desempeñó un papel central como creador (y también en la interpretación), y que quedó asociada a su reconocimiento internacional. En el terreno del drama romántico, su huella es igualmente decisiva en Breve encuentro (1945), basada en su obra Still Life y convertida con el tiempo en uno de los grandes clásicos del cine sentimental europeo, ejemplo de cómo su escritura podía generar emoción contenida sin perder precisión narrativa.
Su relevancia también se aprecia en adaptaciones directas de su universo teatral y en colaboraciones que ampliaron su alcance cinematográfico. La vida manda (título original: This Happy Breed, 1944) traslada al cine, con mirada costumbrista, la vida de una familia británica a lo largo de los años de entreguerras a partir de un texto suyo, mientras que Un espíritu burlón (título original: Blithe Spirit, 1945) muestra su talento para la comedia sofisticada y lo sobrenatural con sello claramente “cowardiano”. Ya en clave más tardía y distinta, aparece en Nuestro hombre en La Habana (1959), comedia de espionaje donde su presencia funciona como un guiño de lujo dentro de un reparto de alto nivel, confirmando que su figura seguía siendo sinónimo de clase y personalidad incluso fuera de su territorio habitual.