Myron McCormick
Lugar de nacimiento: Albany (Indiana, Estados Unidos) Cumpleaños: 08 February 1908 Biografía:Myron McCormick (Walter Myron McCormick) fue un actor de reparto estadounidense muy ligado al teatro y a la radio antes de hacerse habitual en el cine y la televisión de los años 40, 50 y principios de los 60. Nació el 8 de febrero de 1908 en Albany (Indiana, Estados Unidos) y falleció el 30 de julio de 1962 en Nueva York (Estados Unidos). Su perfil encajaba a la perfección con personajes de “hombre corriente” con nervio dramático: representantes, tipos duros de barrio, funcionarios, testigos incómodos o intermediarios con cara de saber más de lo que dicen, una clase de secundario que daba verosimilitud a cualquier historia sin robar el foco a las estrellas.
Donde muchos cinéfilos lo reconocen hoy es en El buscavidas (1961), en la que aparece como Charlie Burns, uno de los apoyos (y a la vez engranajes) del ecosistema de timos, apuestas y supervivencia que rodea al protagonista. Su intervención, breve pero significativa, funciona como esas piezas de carácter que sostienen el realismo del film: no es un “extra con frase”, sino alguien que parece llevar años viviendo en ese mundo. Esta presencia en El buscavidas es precisamente la que suele generar confusiones con otros intérpretes de nombre parecido o filmografías más antiguas: McCormick pertenece a la generación que consolida su carrera en el sonoro maduro y llega activo hasta 1962.
Entre sus títulos más importantes (con el título en español más habitual), además de El buscavidas, suelen destacarse No hay tiempo para sargentos (1958), comedia militar muy popular en su época; y el cine negro Rompecabezas (1949), donde su presencia suma densidad a una trama marcada por la tensión y la fatalidad. También aparece en producciones y formatos televisivos relevantes del periodo (antologías dramáticas y series), un terreno donde muchos grandes secundarios del Hollywood clásico prolongaron su carrera con papeles cortos pero muy reconocibles. En conjunto, Myron McCormick es el ejemplo perfecto del actor “de fondo” que, sin titulares, deja huella: el tipo de rostro que convierte una escena en algo creíble.