Katharine Ross

Katharine Ross

Lugar de nacimiento: Hollywood, California, Estados Unidos Cumpleaños: 29 January 1940 Biografía:

Katharine Juliet Ross, nacida el 29 de enero de 1940 en Hollywood, California, Estados Unidos, es una de las figuras más emblemáticas del cine clásico estadounidense, cuya carrera abarcó desde principios de los años 60 hasta bien entrado el nuevo milenio. Inició su trayectoria profesional tras formarse en talleres de interpretación en San Francisco, debutando en televisión en 1962 antes de dar el salto al cine con papeles menores en producciones como El valle de la violencia (1965) y Mister Buddwing (1966). Pronto se destacó por su presencia elegante y natural en pantalla, lo que la llevó a protagonizar varios de los títulos más influyentes de su generación.

El papel que marcó la carrera de Katharine Ross fue el de Elaine Robinson en El graduado (1967), una película que se convirtió en un hito del cine de los años 60 y por la cual recibió una nominación al Premio de la Academia y un Globo de Oro a la Nueva Estrella del Año. A finales de la década, cimentó aún más su reputación con roles memorables en Dos hombres y un destino (1969) y Los luchadores del infierno (1968), interpretando a personajes que combinaban emoción y complejidad. En los años 70, Ross alternó géneros con títulos como ** Las esposas de Stepford (1975)** —un thriller satírico que subrayó su versatilidad— y ** El viaje de los malditos (1976)**, película de gran reparto por la que ganó su segundo Globo de Oro. Además, su trabajo en estos años fue reconocido con premios internacionales, incluido un BAFTA por su actuación en Dos hombres y un destino.

Aunque su presencia frente a cámara disminuyó tras los 80, Katharine Ross continuó aportando a la industria cinematográfica con trabajos en televisión y cine independiente. En décadas posteriores participó en proyectos tan diversos como Donnie Darko (2001), donde interpretó a una terapeuta, y The Hero (2017), compartiendo escena con su esposo Sam Elliott. Su legado en el cine clásico permanece vivo por medio de sus interpretaciones en películas que no solo definieron su carrera, sino que también dejaron una impronta duradera en la historia del cine estadounidense.