Gert Fröbe

Gert Fröbe

Lugar de nacimiento: Oberplanitz, Sajonia (Alemania) Cumpleaños: 25 February 1913 Biografía:

Gert Fröbe (Karl Gerhart Fröbe) nació el 25 de febrero de 1913 en Oberplanitz, Sajonia (Alemania), una localidad que hoy forma parte de la ciudad de Zwickau, y falleció el 5 de septiembre de 1988 en Múnich. Actor de físico imponente y gran presencia escénica, se convirtió en uno de los grandes intérpretes de carácter del cine europeo de posguerra: un rostro capaz de transmitir autoridad, ironía o amenaza con apenas un gesto. Aunque trabajó en más de un centenar de producciones —en su mayoría alemanas—, su fama internacional estalló cuando Hollywood y el cine británico lo incorporaron como “villano de lujo”, sin que eso redujera su registro, que siempre se movió entre lo popular y lo prestigioso.

Para el gran público, su papel más recordado es el del magnate Auric Goldfinger en “James Bond contra Goldfinger” (1964), una interpretación que definió el modelo de antagonista elegante y temible dentro del cine de espías. Pero su filmografía esencial va mucho más allá: fue el excéntrico Barón Bomburst en “Chitty Chitty Bang Bang” (1968), participó en la comedia coral “Aquellos chalados en sus locos cacharros” (1965) y dejó huella en el cine popular alemán de aventuras con “El tesoro del lago de plata” (1962). En títulos europeos de tono más sombrío o realista también brilló con fuerza, reforzando esa idea de Fröbe como actor total, capaz de sostener una escena tanto por carisma como por precisión.

Entre sus trabajos más valorados por cinéfilos destaca su presencia en “El cebo” (1958), un thriller de enorme reputación en el cine europeo, y su participación en “La ópera de los tres centavos” (1963), vinculada a la tradición cultural alemana y a un tipo de relato mordaz y social. Con Fröbe ocurre algo poco común: fue estrella internacional sin dejar de ser un intérprete profundamente “de repertorio”, es decir, alguien que podía integrarse en superproducciones y, a la vez, elevar películas locales con su sola aparición. Por eso sigue siendo una figura clave para entender el cine alemán del siglo XX y, al mismo tiempo, un rostro inolvidable del gran espectáculo clásico.