Gene Lockhart

Gene Lockhart

Lugar de nacimiento: London (Ontario, Canadá) Cumpleaños: Biografía:

Gene Lockhart (nombre completo Edwin Eugene Lockhart) nació el 18 de julio de 1891 en London, Ontario (Canadá) y se convirtió en un actor de carácter tan prolífico como apreciado dentro del cine clásico estadounidense, con una carrera cinematográfica que abarcó más de tres décadas. Tras comenzar muy joven en el mundo de la interpretación, Lockhart se trasladó a Hollywood, donde se labró una reputación como intérprete confiable de papeles de apoyo —desde jueces y médicos hasta funcionarios y personajes de fuerte personalidad—, aportando siempre una presencia sólida y matizada a cada obra en la que participó. Falleció el 31 de marzo de 1957 en Santa Mónica, California (Estados Unidos), dejando una filmografía extensa y versátil.

A lo largo de su carrera, Gene Lockhart intervino en numerosos títulos que han perdurado en la memoria del público, desempeñando tanto roles dramáticos como cómicos. Entre sus películas más destacadas se cuentan Un cuento de Navidad (A Christmas Carol, 1938), donde interpretó al bondadoso Bob Cratchit; Luna Nueva (His Girl Friday, 1940), en la que encarnó al sheriff Peter B. Hartwell; Murieron con las botas puestas (They Died with Their Boots On, 1941), en la que dio vida al senador Samuel Bacon; y Los verdugos también mueren (Hangmen Also Die!, 1943), dirigida por Fritz Lang. Otros títulos importantes incluyen Que el cielo la juzgue (Leave Her to Heaven, 1945), La casa de la calle 92 (The House on 92nd Street, 1945), Juana de Arco (Joan of Arc, 1948) y Carrusel (Carousel, 1956), demostrando así su capacidad para moverse con soltura entre géneros variados.

Además de su labor en el cine, Lockhart contribuyó de forma significativa al teatro y a la enseñanza de las artes dramáticas, lo que reforzó su reputación como figura respetada tanto delante como detrás de las cámaras. En sus intervenciones cinematográficas solía ofrecer interpretaciones que combinaban autoridad y humanidad, lo que lo convirtió en uno de los secundarios más recordados del Hollywood clásico, capaz de enriquecer cada producción en la que participó con profesionalidad y personalidad distintiva.