Fritz Lang

Fritz Lang

Lugar de nacimiento: Viena, Austria Cumpleaños: Biografía:

Fritz Lang nació el 5 de diciembre de 1890 en Viena (entonces Imperio austrohúngaro) y acabó convirtiéndose en uno de los grandes arquitectos del cine moderno: un director obsesionado con el destino, la culpa y los mecanismos —sociales y psicológicos— que empujan a las personas al abismo. Tras consolidarse en la Alemania de entreguerras como figura clave del expresionismo y del thriller criminal, emigró a Estados Unidos en los años treinta, donde su mirada sombría se fundió con el cine negro y el cine de denuncia. Su estilo —composición milimétrica, uso dramático de la luz y una tensión moral constante— hizo que su filmografía parezca un único gran relato sobre la fragilidad del orden y la facilidad con la que se quiebra.

Entre sus películas más importantes en su etapa europea destacan Metrópolis, monumental fábula futurista; Los nibelungos, epopeya mítica de gran ambición visual; M, el vampiro de Düsseldorf, piedra angular del cine criminal sonoro; El testamento del Dr. Mabuse, retrato paranoico del poder y la manipulación; y La mujer en la luna, visionaria aventura científica que anticipa imaginarios de la carrera espacial. También son esenciales sus títulos de intriga y conspiración, donde el miedo se vuelve sistema y la ciudad se convierte en laberinto, reforzando esa idea tan “langiana” de que el individuo está siempre cercado por fuerzas superiores: instituciones, masas, criminales o su propia conciencia.

Ya en Hollywood, Lang firmó algunos de los grandes clásicos del cine negro y del thriller moral: Furia (su demoledora mirada a la violencia colectiva), Sólo se vive una vez (fatalismo romántico con pulso de tragedia), La mujer del cuadro (deseo y culpa como trampa perfecta), Perversidad (una caída sin red, cruel y amarga) y Los sobornados (uno de los policíacos más influyentes y feroces del género). Ese recorrido —de la alegoría expresionista al noir urbano— explica por qué Lang no es solo un director “de clásicos”, sino un cineasta que enseñó a generaciones posteriores a filmar el miedo: no como susto, sino como estructura, como atmósfera y como destino.