Clarence Brown

Clarence Brown

Lugar de nacimiento: Clinton, Massachusetts (Estados Unidos) Cumpleaños: Biografía:

Clarence Brown (10 de mayo de 1890, Clinton, Massachusetts) pertenece a esa estirpe de artesanos “invisibles” del Hollywood clásico que, sin firmar alardes formales, moldearon la idea misma de puesta en escena: una cámara al servicio del actor, del gesto mínimo y de la emoción sostenida. Formado como ingeniero antes de caer rendido a la mecánica del cine, fue afinando su oficio en los grandes estudios hasta convertirse en un director de referencia en la Edad de Oro, especialmente célebre por su capacidad para “proteger” a las estrellas sin encorsetarlas: con Greta Garbo mantuvo la colaboración más constante de su carrera, y no por azar su cine se asocia a un tipo de intimidad que parece fluir con naturalidad aunque esté milimétricamente construida.

Su filmografía, vista hoy, es un mapa de cómo el clasicismo puede ser sensual, incisivo y popular a la vez: del erotismo silente y fatalista de El demonio y la carne al romanticismo aventurero de El águila negra, pasando por el ajuste fino al sonoro en Anna Christie y la elegancia trágica de Ana Karenina. En los treinta alternó dramas y comedias con precisión de relojero —ahí está la vitrina de estrellas y malentendidos de Entre esposa y secretaria— y en los cuarenta amplió escala y registro con el melodrama exótico de Vinieron las lluvias, el biopic industrial de Edison, el hombre, y dos títulos donde su humanismo respira sin prisa: Fuego de juventud y El despertar. En todos, Brown parece buscar lo mismo: que el espectador crea que lo importante “simplemente ocurre”, cuando en realidad está guiado por un director que entiende el cine como coreografía emocional.